Tarra White nació el 19 de noviembre de 1987 en Ostrava, República Checa. Creció en una familia modesta en el este del país, donde desde pequeña mostró interés por el arte y la interpretación. Aunque su entorno no estaba relacionado con la industria del entretenimiento, ella siempre sintió curiosidad por el mundo audiovisual. Durante su adolescencia, estudió en una escuela secundaria técnica, pero pronto descubrió que su verdadera vocación no estaba en las aulas, sino frente a una cámara.
Con apenas 19 años, Tarra dio sus primeros pasos en la industria del cine para adultos. Su debut se produjo en 2006, cuando comenzó a trabajar con productoras checas locales. Al principio, su trabajo se centró en escenas para el mercado europeo, pero su estilo natural y su carisma frente a la cámara llamaron la atención de directores internacionales. En aquellos primeros años, ella misma ha contado que sentía una mezcla de nervios y emoción, pero que siempre confió en su instinto y en su capacidad para aprender rápido.
En 2008, Tarra White firmó un contrato con la prestigiosa productora estadounidense Brazzers, lo que marcó un punto de inflexión en su carrera. A partir de ese momento, su popularidad se disparó, especialmente en Estados Unidos y América Latina. Durante su tiempo con Brazzers, participó en más de un centenar de producciones, colaborando con actores y directoras de renombre. Ella ha mencionado en entrevistas que ese periodo fue intenso pero gratificante, ya que le permitió viajar por el mundo y conocer diferentes culturas dentro de la industria.
A lo largo de su trayectoria, Tarra ha sido nominada y galardonada en múltiples ocasiones. Recibió el premio a la Mejor Actriz Revelación en los AVN Awards de 2009, y más tarde fue incluida en el Salón de la Fama de los XBIZ Awards. Uno de sus trabajos más recordados es la serie «Tarra White: The Sex Tapes», donde mostró un lado más personal y creativo. También ha participado en producciones mainstream, como cameos en series estadounidenses y anuncios publicitarios, lo que demuestra su versatilidad más allá del cine para adultos.
Fuera de los sets, Tarra White ha mantenido una vida bastante privada. Se sabe que estuvo casada con un colega de la industria durante varios años, pero la relación terminó en 2016. Tras más de una década de trabajo constante, en 2018 anunció su retiro de la actuación en películas para adultos. En sus propias palabras, sintió que ya había cumplido sus metas y quería explorar otras facetas. Actualmente reside en Praga, donde se dedica a proyectos de producción y asesoría en contenido digital, alejada del foco mediático pero siempre recordada como una de las figuras más icónicas del género.
La carrera de Tarra White ha dejado una huella significativa en la industria. Con su estilo desenfadado y profesionalismo, abrió puertas para muchas actrices checas que buscaban proyección internacional. Ella misma ha declarado que no se arrepiente de ninguna de sus decisiones, y que valora cada experiencia como parte de su crecimiento personal. Aunque ya no actúa, su nombre sigue siendo referencia en foros y publicaciones especializadas, y sus escenas continúan siendo vistas por nuevas generaciones de espectadores.